Maria Ilva Biolcati, dicho Milva y rebautizada la Pantera de Goro para completar la "tríada zoológica" que apasionó la Italia de la época, junto a Mina, dice alias la Tigre de Cremona e Iva Zanicchi Áquila de Ligonchio, inicia pronto su carrera canora.
Nacida en un pequeño país sobre el delta del Po, en provincia de Ferrara (Goro) nota, el 17 julio del 1939, estudia canto a Bolonia, dónde se traslada al 1955 con la familia; inicialmente se exhibe en los locales nocturnos con el nombre de arte de Sabrina.
En el 1959 vence un concurso por voces nuevas convocadas por la RAI y, en el 1960, en los entornos de la canción se empieza a hablar de ella con admiración. Debuta al festival de Sanremo en el 1961 dónde llega tercera con la canción "El mar en el cajón", pieza en el que tiene modo de revelar sus excepcionales dotes vocales. A propósito de aquella edición del Festival, ya es a las crónicas el gestaccio de revancha le dirigido de Betty Curtis, que se clasificó mejor. El año después, Milva será protagonista de otro episodio de crónica relativa al Festival y legado a su fallida entrada en la terna de los vencedores, entrada determinada por abonado por toda la prensa especializada del período,; incumplida est
xpectativa, en efecto, decepcionada por el fallido éxito, Milva se dejará ir a declaraciones imprudentes como a aquel en que juró que no habría estado más sobre el palco del Ariston, cosa que en cambio, puntualmente, no ocurrió, por la alegría de los fans. Más bien, será huésped fijo por los siguientes diez años.
En el 1961 es señalada como por la crítica discográfica a "cantante" del año. Siempre en el 1961 debuta al cine con la película "Usted belleza de Ippolita", al lado de Gina Lollobrigida. También en este caso, se acaloran las crónicas por los, justificadas, venganzas de la roja de Goro. Todo en efecto hablaron de las medias negras a red y de las plumas de avestruz del Lollo, sin mío citar la contribución de Milva. ¿He aquí entonces una "bulla" de declaraciones, de mentís y cos? calle.
En el 1962 emprende su primera gira al extranjero, harto lisonjero, sea en términos de crítica que de público. El éxito es tal que es hospedada all' "Olimpia" de París.
En aquellos años célebres es la rivalidad, más montada a arte de los periódicos, con el otro dos primedonne de la canción italiana: Mina y Ornella Vanoni. De en otra parte, alguno "golpe y respuesta" artística dejan entrever en contraluz uno alguna forma de competición. Por ejemplo, si el Vanoni solió cantar historias de desesperación a fondo malavitoso, también Milva no se deja evitar la ocasión para entonar canciones de libertad, historias de vida experimentada proletaria o piezas llevadas por el repertorio folk, a menudo en pareja con Arnoldo Foà. Además, afronta textos deducidos por el patrimonio de los spirituals en estilo afro-americano, gospels de sobresaliente entonación social y religiosa y canciones de protesta, en cuyo el texto también asume un sentido preciso de reivindicación política y existencial.
Sobre los periódicos, por?, se desperdician las maldades sobre su cuenta: ¡alguien llegará a sustentar que la diva ha opinado una intervención de cirugía plástica para hacerse reducir las dimensiones de su gran boca!
En el 1965 inicia a trabajar en teatro con Giorgio Strehler, volviéndose con el tiempo uno de los más acreditados intérpretes del repertorio brechtiano, meta harto lo difícil para una artista italiana, visto desde siempre a la relación de elección que las cantantes alemanas tuvieron con este repertorio. Sin embargo, Milva logra no sólo en la difícil empresa de hacerse apreciar en Alemania, pero también de convertirse en un punto de
ntraluz uno alguna forma de competición. Por ejemplo, si el Vanoni solió cantar historias de desesperación a fondo malavitoso, también Milva no se deja evitar la ocasión para entonar canciones de libertad, historias de vida experimentada proletaria o piezas llevadas por el repertorio folk, a menudo en pareja con Arnoldo Foà. Además, afronta textos deducidos por el patrimonio de los spirituals en estilo afro-americano, gospels de sobresaliente entonación social y religiosa y canciones de protesta, en cuyo el texto también asume un sentido preciso de reivindicación política y existencial.
Sobre los periódicos, por?, se desperdician las maldades sobre su cuenta: ¡alguien llegará a sustentar que la diva ha opinado una intervención de cirugía plástica para hacerse reducir las dimensiones de su gran boca!
En el 1965 inicia a trabajar en teatro con Giorgio Strehler, volviéndose con el tiempo uno de los más acreditados intérpretes del repertorio brechtiano, meta harto lo difícil para una artista italiana, visto desde siempre a la relación de elección que las cantantes alemanas tuvieron con este repertorio. Sin embargo, Milva logra no sólo en la difícil empresa de hacerse apreciar en Alemania, pero también de convertirse en un punto de referencia, reemplazando otras, aparentemente más acreditados intérpretes. La primera incisión discográfica, que sanciona el exordio de una larga y luminosa carrera artística, ya es emblemática y revela una precisa elección "de tendencia": se trata de una pieza de extraordinaria intensidad y sugestión que pertenece al glorioso patrimonio de Edith Piaf, símbolo de la identidad nacional francesa o sea la versión italiana de "Milord", escrito por la gran pianista Marguerite Monnot sobre los versos lunar-realistas de Georges Moustaki
¿Milva por? no ha perdido nunca los contactos con el público más vasto y elitista de la televisión. No desdeña en efecto de comparecer en los más populares espectáculos por la pequeña pantalla, hechizando a cada aparición los incultos como los más sofisticados entendedores. Gradualmente, por?, se aleja Milva del repertorio de la música ligera para siempre hundirse de más en la exploración de partituras "de nicho", atadas en particolar modo a la experiencia teatral. Nacen de este modo los suyos más célebres y estimados discos, difusos como siempre en la más "culta" y lista Alemania. Sandro Bolchi escribirá, a propósito de su voz que: "recuerda el trueno, con sus colores negros y fondos, que evocan la noche". En el 1967, al Pequeño Teatro de Milán, Milva debuta con el recital "Yo, Bertolt Brecht", al lado de Strehler, director y actor, guía y protagonista.
El año siguiente la ve ocupada en un nueva, difícil prueba, que confirma la ductilidad de su carácter artístico y su capacidad de moverse con soltura y elegancia en un amplio horizonte de yernos y formas expresivas.
Pero, en el '73, se consume otro acontecimiento decisivo por la maduración artística y profesional de Milva: la memorable instalación dell' "Obra" de tres dinero de Brecht, debido al genio inventivo de Strehler, desde siempre atento a la valorización y a la difusión del precioso patrimonio brechtiano, en Italia y en Europa.
Milva será un extraordinario Jenny de las Cuevas, junto a Domenico Modugno, que vestirá los paños de Mackie Messer.
Sucesivamente, Milva extiende ulteriormente su repertorio, proyectándose hacia las sendas, finos cuanto inexplorados, de la gran música de autor cenefa: el 1978 es el año del encuentro con Mikis Theodorakis, uno de los máximos exponentes de la música culta contemporánea, capaz de conjugar la huella popular mediterránea al trato orquestal típico de la